¿Cárcel como "castigo" eficiente?

¿Es la cárcel un castigo eficiente? Para responder a esta pregunta comenzaremos definiendo el concepto de cárcel.

La cárcel es un establecimiento aislado, fijo y con organización propia. Además, requiere un esfuerzo por parte de los reclusos para adaptarse ya que no tienen recursos propios. Aquí en España hay un total de 68 centros penitenciarios y 2 psiquiátricos, con internos que padecen patologías graves. Dentro de éstos hay diferentes grados, para asegurar la mejor convivencia posible, dependiendo de la personalidad de cada uno.

Una de las investigaciones que se centraron en conocer los síntomas que aparecen tras el proceso de internalización, concluyeron que los primeros en aparecer son fisiológicos. Además, también hay varias consecuencias cognitivas, entre las que encontramos baja autoestima, ansiedad, pérdida de control o psicosis, entre muchos otros.

Hemos descrito los síntomas personales que producen el encarcelamiento, pero, ¿qué hay de la vida fuera de su yo interior? Produce además la desvinculación con la familia, una baja socialización incluso antes de entrar o una pérdida de intimidad por el hecho de estar forzado a convivir con otros presos. Además, en cuanto a la vida sexual, suelen producirse disfunciones, ya sea por previas adicciones o por no tener privacidad alguna.

Llegados a este punto de la entrada, que la cárcel sea un castigo eficiente no es una conclusión posible. Pero pese a tener bastantes datos, es debido mencionar algunas de las secuelas que permanecen en la persona al salir de la cárcel. Es muy frecuente salir con menos salud de con la que se entraba, además de una mayor pobreza a nivel personal, no solo económico. Son tres las necesidades de una persona al salir: vivienda, alguien que le esté esperando fuera y trabajo. Desafortunadamente, muchas son las personas que salen con tales niveles de baja autoestima y motivación, que su vida decae en cuanto sale de la cárcel.

Como conclusión y debate personal, opino que los integrantes de la cárcel, por muchos crímenes o delitos que hayan cometido (todo dentro de un margen, obviamente), siguen siendo personas. Y si uno de los objetivos es que no repitan esas acciones y se conviertan en mejores personas, deberían de centrarse mucho más en la salud mental de la persona. Se da muy poca importancia a la salud mental, y verdaderamente es lo que nos hace ser quien somos.

REFERENCIAS

Moreno García-Conde., C.(2018). Consecuencias psicológicas del encarcelamiento de larga duración. Repositorio Comillas. https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/22690

Carmena, M. (1991). La cárcel y sus consecuencias. Psicosocial.net. http://www.psicosocial.net/historico/index.php?option=com_docman&view=download&alias=206-la-carcel-y-sus-consecuencias&category_slug=carceles&Itemid=100225

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