¿TÚ ESCUCHAS LOS COLORES?

¿No te da la sensación de que el numero 7 es de color verde?, ¿Sincero y noble? ¿Y el amor?, ¿No te parece que tiene un tacto un poco rugoso? Quizás estas preguntas te parezcan raras, pero no lo son. Casi el 5% de una muestra recogida en un estudio con sujetos de habla hispana, presentaba algún tipo de sinestesia MELERO, E. (2015). Puede que estos datos no sean extrapolables a nuestra nación, pero nos permite poder empezar a construirnos una representación mental propia sobre el grado de población afectada, sus cualidades y sus consecuencias.

Pero, ¿Qué es la sinestesia?. La sinestesia no se trata de un trastorno psicológico, si no de el resultado de una estructuración diferente en el cerebro de los pacientes, donde la información viaja de manera transversal, cosa que no sucede en condiciones normales. Esto, conlleva que cuando se produce una estimulación en un órgano sensorial, el estimulo se traduce también en otra modalidad sensorial, provocando en algunos casos que se sea capaz de ver los colores de las palabras, o tocar las emociones.

¿Cómo puedo distinguir la sinestesia de una alucinación u otra condición psicológica? Los efectos de la sinestesia no se pueden atribuir a la ingesta de drogas o otras sustancias,. La percepción sinestésica se caracteriza por ser: involuntaria, automática, consistente, genérica, duradera en el tiempo, localizable en el espacio y con carga emocional. Para las personas que tienen esta estructuración mental, este tipo de apreciaciones son irreprimibles.

Una de las corrientes que explica la sinestesia se encuadra en el marco teórico de la genética. Esto se explica en la Teoría de la poda axónica, donde se desarrolla de manera mas profunda el origen y la causalidad de la sinestesia.

Por último, encontramos evidencia empírica de los diferentes subtipos de sinestesia recogidos por diferentes pensadores. A pesar de las múltiples aportaciones prácticas y teóricas entre diferentes autores, todos coinciden en que los tipos mas presentes en la población se relacionan con los estímulos léxicos y auditivos. Sin embargo, también encontramos otras alteraciones en otros ámbitos: estímulos visuales, temperatura, tacto, dolor, orgasmos, sabor, personas, olores, emociones y cinética.

MELERO, E. (2015). Colors, tastes, numbers?: synesthesia in a Spanish sample, en Revista de neurología; 60(4):145-50. Source: PubMed

Baron-Cohen, S., Burt, L., Smith-Laittan, F., Harrison, J., and Bolton, P. (1996).
Synaesthesia: prevalence and familiarity. Perception, 25, 1073–1079

Nagel, Th. (1974). What is it like to be a bat? Philosophical Review, 83, 435-50

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