Alucinaciones no psiquiátricas: Síndrome de Charles Bonnet

La migraña como musa: el arte de las alucinaciones visuales
Índice

    Introducción y definición

    Como hemos visto en clase, las alucinaciones son un tipo de falsificación perceptiva que consiste en la percepción de un objeto que no es real, que no se encuentra en el espacio en el que lo estamos viendo. Esta alteración se puede dar, por ejemplo, en trastornos de estrés post traumático, por intoxicación o abstinencia por la ingesta de determinadas sustancias, en los trastornos psicóticos, etc. Sin embargo, también hay casos en los que pueden mostrarse sin una alteración mental o psicológica como causa, sino una más bien orgánica, por ejemplo, en los pacientes con epilepsia o en el caso del Síndrome de Charles Bonnet.

    Así pues, este síndrome consiste en un cuadro clínico caracterizado por alucinaciones en pacientes que presentan un deterioro físico de alguna de las funciones sensoriales tras lesiones cerebrales o periféricas, en este caso de la visión, y sin evidencia de enfermedad psiquiátrica o neurológica.  Estas alteraciones pueden presentarse desde días después de dicho daño a incluso años después de este.

    Historia

    El estudio de este fenómeno comienza en el siglo XIII cuando Charles Bonnet observa en su abuelo, con buena salud y memoria, un episodio de alucinación, que además acabó derivando en un deterioro de los ojos a pesar de haber sido operado de cataratas previamente, posiblemente antes de las alucinaciones y por tanto, pudiendo ser esta operación la causa de dicho deterioro y de estas. Cuando este murió, dejó un manuscrito en el que aclaraba detalles de sus alucinaciones y de los momentos en los que se daban. Más tarde, el propio Charles Bonnet, tras experimentar un deterioro visual pudo afirmar episodios similares a los descritos por su abuelo.

    Se trata de un síndrome que ha sido muy poco investigado, aun así, ha sido posible sacar información muy relevante, como puede ser la descrita a continuación.

    Alucinaciones

    A través de distintos estudios se ha podido concluir cuáles son las alucinaciones más comunes en estos casos, siendo la más frecuente la de personas, sobre todo desconocidas, además de animales y luces brillantes. Las alucinaciones, además de depender de la persona y del contexto en el que se encuentre, pueden ser muy variadas, pudiendo clasificarse en simples, con contenido como el expuesto anteriormente, o creando escenarios más complejos.

    Generalmente estas imágenes se presentan de forma repentina sin la intervención del sujeto, aunque se han podido describir distintos factores desencadenantes, tales como el cansancio, el estrés y bajos niveles de iluminación.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir