Psicopatología, Psicodiagnóstico, Psicoterapia y Tecnología

Índice

    Introducción

    La tecnología es hoy día omnipresente. Se encuentra, de manera visible o invisible, en prácticamente todas las actividades que llevamos a cabo a lo largo del día. En occidente, ciencia y tecnología parecen erigirse como la nueva religión que rige nuestro mundo. En Psicología, el uso de la tecnología no es nuevo. Wilhelm Wundt, considerado el padre de la Psicología moderna, ideó el taquistoscopio, una suerte de aparato para controlar con precisión el tiempo de exposición a las imágenes que se presentaban a los participantes en sus experimentos. La evolución de la tecnología desde aquellas fechas ha sido vertiginosa y su progresión avanza cada vez a mayor velocidad. Hemos sido capaces, por ejemplo, de simular alucinaciones auditivas por medio de una red neuronal artificial (Tlalpan & Carracci, 2005). También es útil, como afirman Vallejo & Jordán (2007), a la hora de distribuir un autorregistro al paciente y observar, en tiempo real, los diferentes comentarios que se van apuntando. Además, ante una comunicación de urgencia entre paciente-terapeuta se puede hacer uso de una llamada telefónica o videoconferencia. En algunos países como Reino Unido, como nos comentan Vallejo & Jordán (2007), en la sanidad pública ya hay dos diferentes tratamientos totalmente tecnológicos a la disposición de la ciudadanía, uno para tratar la depresión y otro para los problemas de ansiedad.

    Sin embargo, ante el uso de la tecnología en Psicopatología, Psicodiagnóstico y Psicoterapia, surgen muchas y variadas preguntas: ¿cómo se está usando la tecnología para la detección de síntomas psicopatológicos?, ¿es el fenotipado digital (proceso computerizado y autónomo de diagnóstico) una realidad?, ¿cómo se está usando la tecnología en el proceso psicoterapéutico? ¿Qué dicen algunas de las más recientes revisiones sistemáticas al respecto?.El objetivo del presente artículo es explorar estas y otras cuestiones acerca del uso de la tecnología en el ámbito de la Psicopatología, Psicodiagnóstico y Psicoterapia.

    El presente de la Tecnología en Investigación

    En ocasiones, la tecnología se presenta como la piedra roseta que servirá para solucionar todos los problemas que nos acontecen. Sin embargo, tenemos el deber ético y legal de aplicar aquellas técnicas y metodologías que han mostrado evidencia empírica y serán de utilidad para el paciente. Por ello, antes de trasladar a las clínicas los nuevos avances tecnológicos, primero debe recopilarse la correspondiente evidencia empírica en investigación. 

    Uno de los campos donde se está estudiando activamente es el del aprendizaje automático o Machine Learning. Aafjes-van et al. (2021), hicieron una revisión sistemática de literatura científica sobre el uso de Machine Learning en psicoterapia. Analizaron 51 estudios sobre una base inicial de 5308 artículos científicos y observaron que gran parte de esos estudios eran pruebas de concepto y su uso, por lo tanto, exclusivo en el campo de la investigación. 

    Algunas de estas tecnologías ya se encuentran disponibles a nivel comercial, pero conviene mantener cierta cautela, no existen demasiados estudios aún que muestren una evidencia clara de su eficacia. Los que se han hecho suelen ser con muestras escasas o son cortos en su dimensión temporal. Un ejemplo son los asistentes automáticos de terapia conductual JITAI (intervenciones adaptativas justo a tiempo). Utilizan metodología conductual y pretenden ser un plataforma digital óptima para brindar el apoyo oportuno en el momento adecuado para las personas con problemas graves de salud mental. Se adaptan al estado interno y contextual cambiante del paciente (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019).

    Tecnología y Adolescencia

    Tecnología y la adolescencia son dos conceptos que tienen mucho en común. Anderson Bucci et al. (2019), evaluaron la alianza terapéutica (paciente-terapeuta) en TCC administrada en una clínica (con terapeuta) o en línea (sin terapeuta) para niños y adolescentes que cumplían con los criterios de diagnóstico de ansiedad. Para los niños y adolescentes, no hubo diferencia en la fuerza de la relación terapéutica desarrollada entre los dos enfoques de administración. Sin embargo, los padres de los participantes informaron de una mayor alianza de trabajo en la terapia basada en la opción clínica. Dado que sabemos lo importante que es la relación terapéutica para predecir los resultados de la terapia, estudios como este pueden sugerir que los 'nativos digitales' tienen una relación diferente con la tecnología en comparación con una generación de ''inmigrantes digitales”. En este sentido, los adolescentes, denominados “nativos digitales”, poseen una clara ventaja frente a la mayoría de adultos, denominados “inmigrantes digitales” (Sehon, 2015). Un ejemplo que narra Sehon (2015), es acerca de una preadolescente propensa a alterar los estados disociativos. Se procedió a emplear videoconferencia durante dos meses de verano. Se observó que la paciente se sentía competente con el uso de la tecnología, pudiendo responsabilizarse del comienzo de sus sesiones, lo que le proporcionó sensación de poder y control en una vida de impotencia. Este trabajo en línea también favoreció  la comunicación de la niña con los padres.

    Hollis et al. (2017) realizaron un metaanálisis donde estudiaban las “digital health interventions” (DHI), que se refiere a aquellas técnicas y tipos de intervenciones con dispositivos tecnológicos. A esta búsqueda de literatura se añadieron 30 estudios hechos mediante randomización por parte de Allgaier et al. (2021) en adultos con trastornos de ansiedad y depresión. Se observó que tanto en pequeños como adolescentes los resultados fueron dispares con respecto a los adultos. Allgaier et al. (2021) explican que dentro de las edades más jóvenes existe más disparidad entre los resultados y la eficacia de de las DHI. Esto puede ser debido a la heterogeneidad de cambios que ocurren a estas edades. Los estudios que se hicieron a los más jóvenes consistían en experimentación neurológica, es decir, querían ver las respuestas cerebrales a la vez que entrenaban funciones ejecutivas o aspectos y habilidades  que hacían en su día a día. Todos estos estudios recabaron una pequeña e inestable hipótesis de que las terapias que no necesitaban fármacos tenían una mayor consistencia con los jóvenes. 

    Por otra parte, entre los jóvenes, se encontró evidencia sobre cómo el trastorno del espectro autista se podía tratar con las DHI. A su vez, se observó que los familiares con algún caso de TEA se implican más en trabajar la terapia con tecnología que familias con otros tipos de psicopatologías. Para otras enfermedades durante la adolescencia o niñez, como pueden ser trastornos alimenticios, de coordinación, de conducta, obsesivo compulsivo… las evidencias son menos claras que con el TEA (Allgaier et al., 2021)

    En general, las DHI están en auge y se da la circunstancia de que la juventud, es quién en la actualidad mejor puede entender y manejar estos dispositivos para comunicarse con los terapeutas y con ellos mismos. (Farberman, 2017)

    Ventajas y Promesas de la Tecnología

    Accesibilidad

    Existen multitud de colectivos que no tienen la posibilidad de asistir a terapia cara a cara, como mujeres víctimas de maltrato, personas con limitados recursos económicos, en zonas rurales sin acceso a ayuda terapéutica, refugiados y/o desplazados, etc. La tecnología permite la conexión remota con el psicoterapeuta, proporcionando los servicios en múltiples lenguas, o reduciendo el coste de acceso (Tekin, 2021). Además, el beneficio de que no importe el lugar donde se encuentre el paciente para realizar una sesión hace que, por ejemplo, se pueda llevar a cabo una terapia familiar, aunque algún miembro resida en otro país (Allgaier et al., 2021). Además, la psicoterapia en línea permite dar continuidad cuando los pacientes tienen que viajar. Adicionalmente, algunos autores sostienen que el paciente se siente intimidado en menor medida con respecto a la presencia física del terapeuta (Scharff, 2012). 

    Precisión en el Diagnóstico

    Ya existen a nivel industrial, en campos como el aprendizaje automático o machine learning, procesos de identificación de diferente índole que demuestran que una IA es más eficaz y más rápida que un ser humano. La idea es aplicar ese mismo precepto en psicopatología y psicodiagnóstico mediante un modelo de aprendizaje automático. Aafjes-van et al. (2021), observaron en su revisión sistemática diferentes estudios donde la tecnología se encargaba de la identificación y codificación de síntomas psicopatológicos, así como de sugerencias de diagnóstico. La idea subyacente es que los seres humanos tendemos a errar bastante en la identificación de conceptos complejos y poco definidos, por ejemplo, identificando si hay un cáncer (en ciernes) en una radiografía torácica. 

    La rápida evolución de la tecnología ha permitido ir resolviendo algunos de los desafíos técnicos, como la aportación segura de información a través de Internet (King et al., 1998). Sin embargo, debemos nuevamente ser cautelosos con las promesas publicadas. Por ejemplo, según Bischoff et al., (2004), los profesionales proporcionan datos más explícitos y realizan más preguntas acerca de la comunicación no verbal y el comportamiento de los pacientes. Estas cuestiones, parecen aún inalcanzables para programas automáticos de software, debido a la complejidad de identificar, categorizar e interpretar correctamente las singularidades del lenguaje no verbal humano.

    Diagnóstico Precoz

    El fenotipado digital (identificación automática de síntomas y diagnóstico de alteraciones mentales) se podría llevar a cabo mediante la adquisición de patrones de uso del smartphone. Estos patrones sirven como marcadores de la salud mental de los usuarios. De este modo, una persona deprimida, podría hablar menos por teléfono, utilizar menos vocabulario, modificar sus hábitos de sueño, etc. Una monitorización constante a través del smartphone permitiría anticipar el trastorno antes de que se haya desarrollado completamente (Aafjes-van et al., 2021)

    Adecuación en la Selección de Tratamientos

    Del mismo modo que los modelos de aprendizaje automático pueden diseñarse para hacer un fenotipado digital, también pueden crearse con el objetivo de seleccionar el tratamiento más adecuado al perfil del paciente. En su revisión sistemática acerca del uso de Machine Learning, Aafjes-van et al. (2021), observaron que el objetivo más frecuente de los proyectos en Machine Learning era predecir la respuesta del paciente ante un determinado tipo de terapia.

    Variedad en los Tipos de Intervención

    Según Allgaier et al. (2021), hay un gran campo de opciones a las que acudir para llevar a una terapia. Algunos ejemplos son: videoconferencias, e-mails, apps para educar de manera psicológica o dispositivos con diseños especializados en intervenciones concretas. Además, las TICs nos dan la oportunidad de intervenir o hacer sesiones ficticias en espacios donde el paciente tiene problemas. Por ejemplo, con la realidad virtual, podemos intervenir en el espacio en el que el paciente tenga el problema.

    Idoneidad para Nativos Digitales

    La utilización de la tecnología y de la comunicación en terapias de niños y adolescentes puede ser beneficiosa por el hecho de que actualmente parte de su tiempo lo invierten en estos dispositivos. Como nos dice Farberman (2017), estos dispositivos tecnológicos pueden ser introducidos dentro de la terapia para jóvenes de diferentes maneras. Puede servirse de ellos para algo más general que haga de apoyo en una terapia tradicional o también puede ser el diseño principal del tratamiento que queremos llevar a cabo. Aparte las TICs tienen el potencial de ser un estímulo o un refuerzo positivo para los jóvenes pacientes, a la vez que un instrumento de medición de respuestas o conductas para una mejor organización por parte del niño o adolescente. El hecho de combinar tecnología y terapia, puede generar mayor motivación en el niño o adolescente y la alianza que se crea entre terapeuta y paciente verse incrementada. Dentro de los portátiles, tablets o móviles hay miles de vídeos o apps, y a estas edades tener un modelo que venga de una pantalla puede ser beneficioso para la sesión (Farberman, 2017)

    Tipos de Herramientas Tecnológicas en Psicoterapia

    Existen diferentes tipologías de herramientas tecnológicas, que pretenden cubrir diferentes aspectos en relación a la salud mental. Pueden estar orientadas a la identificación de síntomas psicopatológicos, al fenotipado digital y/o diagnóstico, a la intervención terapeútica, etc:

    Herramientas de Conectividad:

    Encontramos también, aplicaciones cuyo objetivo es acercar al paciente y al terapeuta desde la distancia. Es decir, las telecomunicaciones  o videollamadas.

    En esta clasificación la aparición de aplicaciones como Google Meet, Zoom y Skype son herramientas que ayudan a los especialistas en sus terapias. En el caso de Skype, Merchant (2016) abordó la revisión de la literatura sobre su uso en psicoterapia. Se ha observado que su uso agrega diferentes señales al instinto de comunicación innato de manera similar al uso del contacto visual.

    En 2017, Widdershoven realizó un trabajo de psicoterapia mediante Skype con padres y niños pequeños que vivían en áreas sin acceso a servicios presenciales de salud mental. Durante él mismo, se intercalaron sesiones de esta aplicación con sesiones, ocasionales, en persona. Widdershoven destacó  que la distancia física puede interferir en la capacidad de comprender la dinámica interpersonal, llegando a la conclusión de que las sesiones de Skype funcionan mejor cuando se llevan a cabo en un lugar neutral sin interrupciones familiares. En 2019, el psicoanalista Antonio Ferro, habló sobre el análisis de Skype estableciendo que, aunque el escenario ideal siga siendo el paciente acostado en un sofá cuatro veces a la semana, se puede trabajar con menos sesiones y, en caso de emergencia, el uso de esta aplicación es beneficioso.

    IA Chatbots

    Un chatbot basado en inteligencia artificial es un programa de chat que pretende simular al terapeuta en una interacción vía chat. La idea es que podamos tener una sesión de terapia vía chat (escrito o por voz) cuando y donde queramos (Tekin, 2021). 

    IA Bots

    Un IA bot es también un programa informático basado en Inteligencia Artificial, pero su función no es tan específica como la de un chatbot. Pueden llevar a cabo múltiples funciones, normalmente tareas reiterativas. Existen IA Bots para Smartphones cuyo cometido es el fenotipado digital y la aplicación de terapia cognitivo-conductual, para ello pueden servirse de chatbots. Algunos ejemplos son:

    • Woebot: Chatea diariamente con el paciente y monitoriza los estados de ánimo. Cuando detecta distorsiones del pensamiento proporciona videos y juegos de palabras para gestionarlos, basándose en terapia cognitivo conductual.
    • Beiwee App: Aplicación para iOS y Android que utiliza el GPS, acelerómetro y demás sensores para identificar patrones de movimiento anormales. También captura datos como la duración y hora de las llamadas o número de caracteres de los mensajes de texto para el fenotipado digital.
    • MyCompass: App de tratamiento autoguiado basada en terapia cognitivo-conductual que busca reducir el estrés, ansiedad y depresión moderados. Mediante los correos electrónicos y tips del programa se busca fomentar el control del estado de ánimo y del estilo de vida del paciente.

    Aplicaciones de tipo autoevaluación:

    Las aplicaciones de seguimiento de síntomas a menudo implican evaluaciones repetidas de variables micro-longitudinales específicas para determinar cómo estas variables se relacionan entre sí a lo largo del tiempo. Por lo general, los dispositivos electrónicos solicitarán a las personas que completen la evaluación en varios puntos, varias veces al día dentro de un período de tiempo preestablecido.

    Estas herramientas de autocontrol brindan oportunidades para observar las fluctuaciones en los síntomas, autorregularse y / o compartir esta información con los cuidadores / profesionales de la salud. Como: (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019)

    • ClintTouch, es una aplicación de monitoreo de síntomas para la psicosis, el cual recopila  y carga de manera inalámbrica datos de síntoma. 
    • MONARCA,  también es una aplicación de monitoreo pero a diferencia de ClintTouch, esta es específica para trastornos bipolares. Además es bastante más precisa ya que cuenta con categorías del sueño, del estado de ánimo, del consumo de alcohol y las señales de alerta temprana individualizadas con un circuito de retroalimentación tanto a los propios usuarios como para su terapeuta.
    • GINGER.IO que recopila datos pasivos (ej. movimiento, mensajes SMS, llamadas) y datos activos (encuestas de autoinforme) para su uso y revisión.

    Psicoeducativas:

    Algunas herramientas digitales ofrecen principalmente psicoeducación sobre las dificultades, cuyo objetivo es proporcionar a las personas información accesible, sistemática, estructurada e interactiva que normaliza y ayuda a las personas a afrontar las experiencias desafiantes (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019). Se han desarrollado aplicaciones para aumentar el acceso en enfoques basados en la atención plena para las personas con trastorno bipolar.

    También se han incorporado enfoques cognitivo-conductuales dentro de aplicaciones y sitios web, como:Coping with Voices que es un programa interactivo que tiene como objetivo reducir la gravedad de las alucinaciones auditivas mediante el uso de autoevaluaciones y estrategias de afrontamiento posteriores. HelpID ofrece 12 sesiones semanales con ejercicios de relajación. Y SlowMo, una intervención digital que facilita las reuniones cara a cara y luego se sincroniza con la aplicación móvil para su uso en la vida diaria. SlowMo señala un estilo de razonamiento de "pensamiento rápido" relacionado con la paranoia, que se caracteriza por el afán por sacar conclusiones y creencias rígidas. Algunas de estas herramientas digitales están diseñadas para funcionar junto con la administración de terapia de rutina (por ejemplo, SlowMo), mientras que otras están diseñadas para ofrecerse como una intervención de autoayuda independiente (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019).

    Realidad Virtual:

    Otro estudio realizado en 2018 por Freeman y sus colegas, tenían como objetivo automatizar la terapia psicológica para personas con miedo a las alturas utilizando tecnología de realidad virtual inmersiva a través de un entrenador virtual de avatar, animado mediante el movimiento y la captura de voz de un actor (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019). Según Allgaier et al. (2021), este tipo de aplicaciones  de realidad virtual brindan la oportunidad de intervenir y llevar a cabo sesiones ficticias en los espacios donde el paciente tiene problemas.

    Algunas Psicopatologías tratadas mediante el uso de Herramientas Tecnológicas

    Algunos estudios en los que se integran psicopatología, psicodiagnóstico, psicoterapia y tecnología se centraron en niños con TOC (Comer et al., 2014), ansiedad (Sapru at al., 2018), TDAH (Sibley et al., 2017).

    Sehon (2015) explica el caso de un niño de trece años ayudado mediante sesiones de videoconferencia a tratar su ansiedad, obsesión, culpa y dolor producidos por la muerte de su abuela. Según Sehon, (2015) es posible, en la llamada realidad virtual, trabajar hacia la formación de símbolos y la comprensión del inconsciente.

    Fobias, trastornos de pánico y otros trastornos de ansiedad

    Vallejo & Jordán (2007) comentan que las intervenciones que suelen ser más estructuradas y organizadas dan pie a que se hagan diseños tecnológicos de manera más fácil, y este es un caso de ellos. El “Fear Fighter” (FF) es uno de esos dispositivos o diseños que han sido llevados ya  a la práctica en varios hospitales británicos. Este trabaja la exposición a diferentes fobias utilizando el ordenador como toma de contacto principal, junto algún contacto con el terapeuta. Algunas de las fobias que se han estudiado mediante dispositivos tecnológicos son el miedo a volar o el miedo a la inyecciones antes de llevar a cabo una operación bucal. En diferentes estudios que exponen Vallejo & Jordán (2007), se ve como evaluando diferentes grupos, unos tratados con este diseño y otros con el tradicional, salía a la luz que aquellos grupos con el diseño por ordenador tenían mejores resultados y en menor tiempo. Algo bueno que tienen las tecnologías en las fobias y trastornos de ansiedad, es que dan la posibilidad de discriminar de manera muy específica diferentes componentes en un programa, lo que puede conllevar a tratamientos más especializados (Vallejo & Jordán, 2007)Algunos trastornos como el obsesivo compulsivo o el de estrés postraumático, tienen diferentes programas que van dando pasos y siendo herramientas de gran uso (Vallejo & Jordán, 2007). Sin embargo, algunos de los inconvenientes como nos cuentan Vallejo & Jordán (2007), para este tipo de trastornos de ansiedad generalizada, es que es complicado descomponer las diferentes partes para establecer un programa, pues es un campo menos específico.

    Depresión

    El Instituto de Salud Británico introdujo en sus hospitales una técnica llamada “Beating the Blues” (BB) que se utiliza sobre todo para depresiones no muy graves o moderadas. Este programa está basado en la terapia para depresión desde un plano cognitivo-conductual, con todas las características como, activación conductual o reestructuración cognitiva. Según Vallejo & Jordán (2007), al igual que en las fobias, se hicieron estudios con dos grupos tratados por su médico usual, donde a uno de los dos grupos se les proporcionaba este diseño tecnológico a la vez que terapia presencial corriente. Se intentaba sobre todo buscar si este tipo de programas ahorraban tiempo a lo largo de las sesiones. Se observó que, primeramente había una mejora en la depresión en el grupo que recibió el “BB”, y segundo que el tiempo que se invirtió en este grupo fue menor que su contrario. 

    Otro ejemplo, en este caso en EEUU, es ODIN (Overcoming Depression on the Internet). Este diseño es totalmente independiente del psicólogo, es decir, el trabajo lo hace exclusivamente la máquina. Debido a este condicionante, los aspectos de actividad conductual se ven eliminados, mientras que la reestructuración cognitiva de la terapia cognitivo-conductual sigue vigente. Al contrario que los demás estudios, este no encontró evidencia alguna de su eficacia (Vallejo & Jordán, 2007)

    Trastornos del Comportamiento Alimentario

    Vallejo & Jordán (2007) expresan que hay diferentes programas y creadores que han intentado llevar a la práctica tecnológica los conocimientos para este trastorno, como por ejemplo el Overcoming Bulimia (OB), basado en terapia cognitivo-conductual y también con aspectos más afines con la motivación y educación. Por otra parte, NetBehaviour Therapy for Weight Loss, es un programa online que ha sabido utilizar la tecnología como un instrumento beneficioso y práctico a la hora de implementarlo. Usando el método online como medio de auto registro, de distribución de noticias, de comunicación entre terapeuta-paciente y como página informativa. En este estudio sobre el programa se vieron resultados esperanzadores, donde aquellos que utilizaban el programa a la vez que la página informativa, obtenían mejores resultados que los que solo utilizaban esta segunda (Vallejo & Jordán, 2007).

    Antes y después del Covid en la Terapia Digital

    Antes del Covid-19 se reconocía que las TIC tenían un gran potencial para mejorar la prestación de servicios de salud. En este sentido en Reino Unido, el NHS National Health Service, (NHS, 2019) se interesaba en explicar cómo los servicios tanto de salud como de salud mental podrían ser ejercidos, de manera segura y eficiente, a través de tecnologías digitales. Pero, mencionando específicamente el campo de la salud mental, el uso de las TIC por parte de expertos en salud mental ha ido en aumento en las últimas dos décadas. Las prácticas de salud mental se han desarrollado exponencialmente, y se ha demostrado la efectividad de varios enfoques de psicoterapia para una variedad de trastornos de salud mental. Sin embargo, el conocimiento sobre la aplicación y difusión de las TIC en el campo de la terapia sistémica aún es escaso (Borcsa, Pomini, & Saint-Mont, 2021).

    Las encuestas que exploran el uso de la tecnología digital entre los profesionales de la salud mental se han realizado principalmente durante los últimos quince años. Estudios posteriores mostraron una mayor familiaridad con las redes sociales, pero solo parcialmente con la videoconferencia como herramienta para proporcionar servicios de salud mental, a pesar de que surgieron actitudes más positivas hacia las intervenciones en línea en el tratamiento de algunos trastornos psicológicos (Borcsa, Pomini, & Saint-Mont, 2021). En conclusión, los pocos hallazgos disponibles antes de la pandemia mostraron un desarrollo limitado de CFT (Couple and Family Therapy) dentro de la comunidad internacional sistémica, mientras que el conocimiento de las prácticas en línea de los SCFT (Systemic Family and Couple Therapists) europeos era casi inexistente.Pero el interés por este estudio se impulsó tras la presencia del coronavirus ya que durante él mismo la presencialidad fue sustituida por la psicoterapia en línea por la obligación de permanecer en casa durante meses, así los pacientes de trastornos psiquiátricos, por ejemplo, se vieron obligados a tener que hacer terapias online, y viendo como los resultados de estas sesiones remotas podrían traer igual de beneficios que las tradiciones (Allgaier et al., 2021). Pero, ¿debe seguir así la psicoterapia o debemos volver a la forma tradicional?

    Riesgos y Consecuencias de la Tecnología en la Psicoterapia

    Respectivamente a la preocupación de los terapeutas en el uso de las TIC en su trabajo clínico. Se observó en un estudio realizado por Borsca, M., Pomini, V., y Saint-Mont, U., (2021) que el número de SCFT (systemic family and couple therapist) que dieron una respuesta disminuyó considerablemente. Además, los participantes de toda Europa estaban más preocupados por la relación terapéutica, mientras que este aspecto difería entre países, por ejemplo, Grecia fue la más preocupada, seguida de Italia y Francia. Con respecto a la confidencialidad en las terapias en línea, más de la mitad de los encuestados mostraron preocupación. Debido a ello, hemos encontrado una serie de riesgos relacionados con el uso de las TIC en terapia:

    Privacidad

    En el campo de la psicología digital, donde se pueden recopilar y tratar datos de naturaleza sensible, la confidencialidad, es un aspecto de relevancia crucial. Estamos hablando de datos médicos, de aplicaciones utilizadas en terapia que capturan fotografías y videos personales. Hablamos del almacenamiento de nuestro estilo de vida, en forma de hábitos alimenticios, de sueño y ejercicio, etc. También de información diagnóstica e historial de alteraciones mentales. La tecnología debe contar con las máximas garantías de seguridad, pero siempre habrá riesgo de ataque y robo de datos. También existe riesgo con el uso inadecuado de los datos, su utilización abusiva o la venta a terceros con fines económicos. Si bien las herramientas tecnológicas tienen licencias y políticas de uso, la mayor parte de los países no tienen una legislación que ampare y proteja la privacidad de los datos recopilados por dichas herramientas de software (Tekin, 2021).

    Caparrotta (2013) señaló que si la tecnología virtual se utiliza de manera inadecuada y perversa, se puede abusar de ella, alienando experiencias basadas en la realidad, incluida la experiencia del abandono infantil.

    Explicación de los Resultados en Sistemas de IA

    Los sistemas tecnológicos basados en Inteligencia Artificial en cualquiera de sus formas adolecen de un problema inherente a la propia tecnología. No sabemos porque la IA ha tomado la decisión que ha tomado. Taylor (2021), afirma que es importante incorporar la experiencia de la psicología cognitiva a la XAI (“Explainable Artificial Intelligence”). Mientras tanto, los métodos actuales de interpretación causa-efecto en la toma de decisiones de programas y sistemas basados en Inteligencia Artificial son insuficientes.

    RRSS

    Los sitios web de redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram pueden actuar como herramienta y disparador de muchas situaciones, pudiendo transformarse  en motivo de consulta (Cotton, 2014). El psicólogo social Festinger (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019) propuso inicialmente que el impulso inherente de los individuos para lograr una autoevaluación precisa de opiniones y habilidades está impulsado por comparaciones sociales. La teoría de la comparación social sugiere que los individuos evalúan sus propios puntos de vista y habilidades comparándose con los demás para regular su propio sentido de sí mismos. Estas comparaciones sociales pueden ser particularmente problemáticas para las personas que ya experimentan un estado de ánimo o autoestima bajo.

    Los investigadores que trabajan en el campo de las comparaciones sociales y la psicopatología han propuesto que el rango social percibido está asociado con el estado de ánimo y la autoestima. De hecho, las comparaciones sociales negativas en los sitios web de redes sociales se asocian con depresión, baja autoestima y sesgo cognitivo (Bucci, Schwannauer, & Berry, 2019). Entonces, parece que las plataformas de redes sociales y las comparaciones que hacen las personas en estas plataformas pueden afectar enormemente el estado mental de uno. Como tal, comprender los patrones de comportamiento de las redes sociales es otra área en la que los médicos deben ser conscientes de cómo dichos comportamientos pueden afectar el estado de ánimo de una persona.

    Pacientes con riesgo de suicidio

    Para pacientes que sabemos que pueden estar en riesgo de suicidio, las terapias que no son de manera presencial o remotas pueden ser perjudiciales y agravar la situación en la que se encuentran. En estas terapias cualquier detalle sobre el paciente, tanto fisiológico como cognitivo, puede perderse en las sesiones online, por lo que el contacto directo es importante en estos casos (Allgaier et al., 2021). Si finalmente se decide utilizar este tipo de terapias, hay que tener mucho cuidado y atención con las señales que nos puede estar dando el paciente. A su vez hay varios requisitos que se deberían seguir cuando los casos son más graves y el riesgo es mayor. Como por ejemplo: incrementar el número de sesiones, aunque sean online, que esté un familiar junto al paciente en casa cuando se esté haciendo la sesión o trabajar junto a profesionales que se encuentren al alcance del paciente (Allgaier et al., 2021).

    Utilidad Real

    Existen multitud de proyectos de investigación alrededor de soluciones tecnológicas que prometen ser disruptivas con el paradigma metodológico actual, pero lo cierto es que en metaanálisis como el llevado a cabo por Aafjes-van et al. (2021), sobre el uso de Machine Learning en psicoterapia se observó que gran parte de esos estudios eran pruebas de concepto (POC’s) y su uso, por lo tanto, exclusivo en el campo de la investigación. También existen, a nivel comercial, soluciones de software que aseguran ayudar al paciente simulando a un terapeuta, pero según Tekin (2021), requieren aún de mayor investigación con el fin de hallar evidencia que sustente que estas tecnologías pueden suponer un beneficio, puesto que los estudios existentes, son escasos y poco concluyentes.

    Referencias

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    Autores

    Grupo B - M22 2021/22:

    • Federico Quirós Pérez
    • Candela Gálvez Fernández
    • Anaí Álvarez Abalde
    • Manuel Flor Pidre
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